Cinco giros habituales

GIRO 1

En carretera todo ocurre más deprisa y en menos tiempo. En un cambio de dirección a la izquierda invadimos el sentido contrario y necesitamos muy buena visibilidad, para estar seguros de que no hay otros vehículos cerca en sentido contrario. Ante la duda o con la visibilidad reducida (casas, árboles, niebla…), no arriesgue nunca: siga adelante, cambie el sentido en un lugar más adecuado y vuelva. El peligroso giro a la izquierda no será más que un sencillo giro a la derecha.

GIRO 2

En un cambio de dirección a la izquierda en una vía de doble sentido, y otro vehículo de frente que pretende hacer lo mismo, el giro se realiza siempre por detrás del otro vehículo en un ángulo de 90º  y tomando el centro de la intersección como referencia.

GIRO 3

Cuando la vía tiene más dos o más carriles por sentido y el giro directo está permitido, el giro se realiza desde el carril situado más a la izquierda. Antes del giro, es necesario observar, señalizar y situarse correctamente. Si es necesario ceder el paso a los vehículos que circulan de frente, deténgase en el centro de la calzada y nunca invada el sentido contrario.

GIRO 4

En cambio, si en una vía ancha el giro directo no está permitido, deberemos hacerlo saliendo de la vía por la que circulamos y atravesando, respetando la señalización -ya sean semáforos, señales verticales o marcas viales- y respetando la prioridad de cuantos conductores y peatones nos crucemos en el camino.

GIRO 5

El giro es la única excepción para ocupar un carril bus. Señalice siempre antes de invadirlo y ceda el paso a los autobuses y taxis que circulan por ellos, incluso deteniéndose para dejarles pasar si fuera necesario. Extreme la precaución ante la posible presencia de los vehículos de dos ruedas que –autorizados o no– utilizan este carril.